I
A veces pienso
que nos vamos a morir de guerra
guerra por estar ausentes
por estar de más
los asuntos de guerra
las preocupaciones de las guerras
la escalada
las armas
el idioma
las explosiones
la cohersión
la destrucción
espejos de humo moriremos
flores obliteradas
y olor a piel quemada
Al final
nadie tiene el control
de las cosas que pasan en la guerra
nadie nos vio partir por la guerra
por las armas
por la violencia normalizada
hacemos refugios subterráneos
donde se enfrían las conservas y los higos
y las cosas se nombran unas a otras
¿Por qué no habría de nombrar la garza al sol?
¿el licor a la noche?
¿el pájaro al sueño?
¿la porcelana a las avenidas?
La fuente dice sed
la mermelada casa
el estruendo se cree dueño del silencio
el rostro revela las azucenas
Mientras las flores
le ponen nombre a las fragancias
nosotros hacemos otra guerra
son tantas, tantas, tantas
que de eso vamos a morir
Las guerras son muy caras
incluso en el mercado negro
donde se consiguen todo tipo de triques
y es muy dura para esconderla
en la mano abajo de una piedra
o en el marisma donde nacen los sapos
la guerra mata como el hombre mata
a veces siento la guerra
macerando el pecho
y es ella en estallidos la única
que se nombra a sí misma.
Beatriz Osornio Morales.
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