I
Hoy, ciego
deleite de estropear a los transeúntes.
Esmeril de ojos.
Cisne en la noche del boulevard
de tu espalda, y del arco gris
donde te sueño.
Torpe brazo, extendido
hasta la curvatura del insomnio.
Un solo desliz (oigo la respiración),
para tocar
el pozo cálido de un cuerpo,
soltar la polea lentamente.
Beatriz Osornio Morales
Nota, este es el comienzo de un largo poema seriado de 11 partes que ya ire subiendo poco a poco.