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domingo, 22 de octubre de 2023

Al final del día



Lo más triste es que ya no siento 

nostalgia por ti.

Ni hay a donde ir 

en busca de refugio,

cuando el día es intenso y quiero sentir.


Acudo al lugar al que fuimos solo una vez,

sin saber casi nada, cosa de tontos;

yo tenía los brazos de molusco

y tu mujer me confió a tu hija.


Al final del día ya no se confiaba 

de nosotros, juntos.


Quizá fue un presagio

que tuviste que aclararle o desvíar del camino,

como hice yo con mi soledad

para hacerla nuestra amiga.


La cara de tu mamá tampoco era la de siempre,

nos vio a ti y a mi

echarnos a rodar en un saco vacío,

donde nadie más estaba presente.


Soy feliz de quererte así,

con este amor, donde ni la distancia está cerca.

Somos el fuego interno del árbol,

la lenta muerte…en


Alguna vez quisimos ser más…

Tú arrancabas las sombras de mis ojos, y yo

plantaba palabras en tu tierra.


Los demás no saben lo que éramos.

Ya no somos lo mismo, ni la lluvia es la misma

andando entre los coches,

aquellos vehículos vienen en sentido contrario.


Tu recuerdo es un anciano solo, con los años,

contar el tiempo sigue estando de moda…

ahora que por fin estamos perdidos

al final del día, yo no tengo a donde ir 

más que esta gran ciudad de bares, jardines  

y humo;  las nuevas reglas del juego.






Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

11 comentarios:

Ceciely dijo...

Preciosa historia de amor, antigua, presente, tatuada en la memoria pero que ya no produce nostalgia y esto es más triste, aún, porque el corazón se quedó sin su refugio.
Qué bien canta tu corazón jugando con la naturaleza y adoptando otro paisaje con nuevas reglas del juego.
Un gusto visitarte, Beatriz.
Un abrazo en la distancia

BEATRIZ dijo...

Gracias por tu comentario Ceci, esos momentos se viven a menudo y quedan en el corazón pero la memoria prácticamente a veces traiciona.

Saludos!

Carlos augusto pereyra martinez dijo...

Me encanta el tono surreal de estos versos. Un abrazo
Carlos

BEATRIZ dijo...

Hola, Carlos.

Me alegra que te guste. Gracias por tu comentario siempre.

Saludos hasta Colombia.

Dyhego dijo...

Beatriz:
plantar palabras en la tierra, me gusta esa idea.
Salu2.

Guillermo Castillo dijo...

Hooola Beatriz. Te saludo desde Buga, Colombia. Gracias por dejar tu amable comentario en mi blog de microbrevedades. Saludo literario desde el norte-sur Pacífico.

Tatiana Aguilera dijo...

Cuando pasa el tiempo y miramos hacia atrás, siempre acuden a nuestro pensamiento aquellos grandes amores que nos hicieron latir el corazón. Es hermoso recordar pese al dolor de lo vivido porque siempre nos quedamos con lo mejor y eso fue: amar.
Abrazos Beatriz

JLcN dijo...

El poeta dice que tiene una luz, pero solo es ruido, el rugido de un frío que duerme entre soledades, amada soledad

Saludos poeta

Nocturno Náufrago dijo...

La memoria guarda, con nostalgia o sin ella. Y que los demás no sepan lo se ha sido es uno de los secretos humanos más hermosos, cosas que sólo existen entre dos.
Muy lindo.
Saludos.

BEATRIZ dijo...

Gracias,Dhyego, Guillermo, Nocturno, Tatiana y JLcN. Bienvenidos a este lugar como fin de año, como si fuera el fin del mundo, para no variar el tono. Es sólo una transición simbólica para maniobrar en esta extraña topografía de tiempo.

Espero seguir leyendolos por acá-

Carlos augusto pereyra martinez dijo...

Paso de nuevo para desearte lo mejor, en este año que se pone los pañales
Mi aprecio inmancable. Carlos