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miércoles, 7 de noviembre de 2012


ENSUEÑOS DE UN LAGARTO

Sugerencia> Este  poema se puede leer de forma normal o de forma invertida.

I

Entiendo poco
sanguijuelas de ojos grandes
telarañas en el pelo
timbre seco
flotando en el pantano
relámpagos
vendedor de seguros
y poemas sueltos.

II

Por la cerradura
dedo de luna
grillo en la piel desnuda
deseo
ha venido
abrazado a un tren
de secretos
sigilo
amuleto rojo
entre mi pecho.

III

Mujer azul
te llamo
del negro de mi boca
nacer
de tus locura.

IV

La ciudad zumbido
oído de oído
sordera de campanas
palomillas de plata
estrangulando el ovillo
de la noche
santuario de crustáceos
y ruidos.

V

En el centro de la ciudad
mano de llama
semáforo
señal
de paso muerto
atropellado garabato
yo.

VI

Mujer azul
me nombras
del negro de tu boca
deformando serpientes
en el lodo
en el asfalto
En la pared
otras manos
ensueños de lagarto
muslos de mujer
acariciados.

VII

Las calles insisten
en remolinear círculos
de polvo
tornados en océanos
tierra penetrada

que alguien me despierte.



Beatriz Osornio Morales

jueves, 18 de octubre de 2012

NUDO CIEGO



Joan Miró



NUDO CIEGO


Considere la hechura de estos nudos que deshago en la hoja, si le place, considere que los he atado en la mente de un palillo, éste rueda como carrete de hilo. A cada vuelta de hilo, cada jirón de la hebra, el palillo chino se anuda.

Hay nudos que se aprietan. Cuanto más se está en apuros por des atarlos, cuanto más aceleramos las manos en el carrete para empezar a revertir el nudo, los nudos de puerco se hacen los ciegos, y resulta que las puntas ya no dan más de sí, y en lugar de aflojarse las vueltas, los diámetros van disminuyendo en una dureza de cangrejo, que o se corta la hebra con tijeras, o se jala con mayor fuerza, bajo el riesgo de que  el nudo ciego nos entierre la hoja del hilo, y los dedos brinquen al suelo, dislocados, acuchillados, invisibles.



Beatriz Osornio Morales. imagen de Joan Miró. 


lunes, 8 de octubre de 2012

HERIDAS DE LUZ BAJO EL AGUA





















-Imagen de Esteban Diacóno, en la red.-


Siento otras piernas
enredarse a las mías
ayeres transcurridos bajo el agua
siento no ser yo
en este valle de espanto
llevo ahogado desde 1989
todos los días quisiera crecer
y ser un hombre pero voy
condenado a ser niño del recuerdo
sin fotografías ni un gato de mascota
juego con anemonas fuera  del océano
mordisqueando rosas y donuts
ahora que ya existen y florecen
en el patio de la casa

Aquel viernes tortuoso seguí
el deseo extraño de brincar
éste me jaló por un
arco movedizo entre alas y  espuma
a saltar la última caída

Aprovechando que había cruzado
un túnel entre dos canales
el caído 
se apoderó de la sonrisa
de mis padres
 hermanos y abuelos
los últimos ya fenecidos

caminando invisible
brin coteando
por aceras y escalas
de una ciudad lejana
que no conocí
llego al valle siempre igual
descubro una piel dispuesta
a terminar el invierno
entre navajas de pasto verde y pavimento
ensaya ocasos  y mañanas
y sigue el medio día amarillo
de mi entierro
indolente sin esperar  invitados

En el mundo soy un ahogado
que nadie se atreve a nombrar
pero en la perspectiva del poro abierto
sigo siendo esa desprotegida criatura
del primer día alargado
en su sueño primigenio
de trastocar con vida
las heridas de luz bajo el agua





















-imagen de la red-


Texto, Beatriz Osornio Morales. 

martes, 18 de septiembre de 2012

ESTAR LEJOS ESTAR CERCA IV (Ultima parte)

















"Lo que me preocupa son mis manos" J.P.Luna Gómez



Ahora qué hago yo contigo,
con tus manos que ya no tocan,
tus manos de hueso y humo?

Qué hacen tus manos
con su pulserita de hilo?

Me preocupan tus manos,
recuerdan una garganta de ahorcado,
un abrazo de niño, niño
que no hemos nacido, distancia
infranqueable entre nosotros, la lluvia,
el mundo.

El dolor es un entierro vacío que
lo contiene todo, sin habernos visto, nos penetra.

Los que ven, pueden ver
desde la tumba de mis ojos,
donde te sepulté hace tiempo, aterrados.

Qué mejor que un hombre triste, mujer triste
que nos hace reír, nos hace cosquilla en los labios
y se va lejos para estar más cerca, abyecto.

Recostado en mi corazón, te encuentras
libido cuerpo, palpitar desnudo, pezón erguido,
palabra.

Qué se siente estar palabra, canto, sustancia, ser
prenatal misterio?


Texto: Beatriz Osornio Morales, imagen: fragmento del grabado de JPLuna Gómez (Lo que me preocupa son mis manos)

lunes, 10 de septiembre de 2012

ESTAR LEJOS ESTAR CERCA III

Hablar de amor es oscuro
como un pájaro caído, me lo dijo una mujer
que no conozco, una mujer
que piensa que allá, donde ella no ha estado
los hombres no saben abrazarla.












El amor se ha vuelto una casa
de ojos cerrados, multitud de ojos la tierra.
Ellos también saben que te quiero, se compadecen.

Los que miran, no miran, pero señalan
el loco, triste, extraño mundo
del que te hablo
como si existieras.


Beatriz Osornio Morales. Imagen tomada de la red.

sábado, 1 de septiembre de 2012

ESTAR LEJOS ESTAR CERCA II













La televisón habla del mundo, dicen
que es del mundo que habla; las mujeres
se han hecho soldados, granadas
en campos de batalla, enemigos desconocidos.
Los hombres prefieren matar a distancia,
morir a distancia, vivir, así es la vida.

Ah! que mundo tan loco,
ya no da vueltas, se ha ido.
¿Dónde está el mundo vagando, libélula?

He salído a la calle;
 extravíado círculo de fuego, fuego extravíado del
fuego
y del incendio, rodando.
No me reconocen los niños,
el mundo
la calle, las cochinillas, la caída del sol en las aceras.
Te digo que no es lo mismo,
yo no lo he visto...las moscas son ciegas.



Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

martes, 14 de agosto de 2012

La distancia del negro


Otra noche en el nudo (ciego) del insomnio
y esta sed  obscena crece como un
derruido anillo del diafragma
donde a tientas tropiezo
con  unos labios quebradizos
Las sílabas resecas se hacen trizas
convirtiéndonos en desiertos nocturnos
No se distingue nada
desierto yo y desierto las palabras
sólo  respiro un polvo de labios cerrados

A los ojos los traspasa como clavos
la distancia del negro
Imposible profanar
nuestra hora de luz en la zona
media noche
pero el olfato recuerda en la lluvia
 la desnudez
un aroma con vehemencia cálido
 y del fuego que canta las cosas que se cantan
su llama arde en silencio
mientras danza el aroma su candor
derrocha el frío
recuerda que

Cuanto más  se agiten  
oscuridades internas
 más debates  se ganan  
en favor de los infiernos

Este fuego que protegemos
con las manos
a lo largo
de un camino de tierra suelta
no cesa de inventarnos
Nos creemos incendiarios
y nuestro fuego bufa en el aire
triunfante
pero este  fuego es gentil
libertador
en la distancia del negro

Beatriz Osornio Morales. imagen de la red.