Amigos

sábado, 7 de diciembre de 2013

CERCANIA



Estas cerca
tan real,
más concreto que un árbol
acariciado por el aire.

La ternura
                 emana de tu fuente
con la intimidad del agua,
tan apacible en su paso
                           revelador
que canta.

Estás tan mío
filtrándote, sin agotar
ni llegar
al límite deforme
                    de la ausencia.

Así de íntimo  
                  te encuentro
parecieras saciarme
desde antes del recuerdo.

Aprendí
             cuando corría
en el cosmos de la lluvia
a alcanzar el arcoíris
                       donde estabas.

Húmedo,
todavía de aquella agua
vuelves;

te palpo con el sol
que me habita, desde
la contemplación
                      primera,
baño tu forma
con las lloviznas de junio,
inhalo tu brisa
cálida,
porque abre ante mí
la niebla de lo profundo
y veo
al canto salir
                de tu sonrisa,
voy

y le contemplo.


Beatriz Osornio Morales

lunes, 18 de noviembre de 2013

TRANSGRESION


 
















Soplan en cada objeto
algunos instantes,
que no son más que trastornos
de un dios oculto
               dentro del hombre,
hacedor de muecas
de habladurías mortíferas.

Nadie es inmortal,
a menos que aprenda
a derramare en otro
como en un recipiente.

Puede ser efímera una piel virgen,
hasta que nadie sepa del viento
sino por un suspiro.
Hasta que todo corresponda
en los oasis
que se dispersan goteantes,
en el aljibe nocturno,
una calle secreta
levante la voz y declare
a favor de los que fornican
a escondidas, por miedo
no al sol
ni a los muros,
miedo a la descomposición

de mariposas internas.


Beatriz Osornio Morales, Imagen tomada de la red.

lunes, 28 de octubre de 2013

PARPADEO DE LA MUERTE


 

 

1.

Breve silencio

aun bate la herida

tiempo detenido

en dolor

castiga la impiedad

de cumplir un cronoconvenio

 

pero el último grito

continua vivo

al morir la voz

dormida en un parpadeo

 

 

2.

 

Y yo que he muerto tanto

al quemar la mascara

de aquella sombra en la memoria

al dormir

y deshabitarme el pensamiento

al mudar el cuerpo

de piel atmosfera

 

en el exilio orgásmico

                                  del tiempo

y al respirar

mantengo el asombro

                          de nacer al parpadeo

 

 

Beatriz Osornio Morales

 

jueves, 17 de octubre de 2013

Sin Título


 
 
En vano

pedir al sol

que nos preste su linterna,

para volver al principio,

 

después de desoír

a la creación entera,

vamos sin atrevernos

a levantar

la cara desde el polvo.

 

Como brillante sortilegio

desde las calles de Adán y Eva,

contemplamos…

El ultimo camino.

 

Beatriz Osornio Morales, imagen tomada de la red.

martes, 8 de octubre de 2013

FÁBULA DEL AVE NOCTURNA





FABULA DEL AVE NOCTURNA

 

Ella esperaba

en incesante crepitar de horas

en la mazmorra de un miércoles nocturno.

 

Prendió sus alas a la noche

para no dejarla ir,

suspendió latidos de reloj

encendió los ojos,

perfumó agonías de la espera

como escenario donde germina luz.

 

Esa noche

en derrocamiento de alas,

el ave se fue desvaneciendo.

 

En el instante mismo

que la luz germina,

la noche emprende vuelo

llevándose consigo las cosas,

y el ave duerme

al extravío de aquella noche.

 

En la ventana, a primera hora del viernes

donde deambula el rescoldo del silencio,

alguien llama

 

es El

mismo a quien esperaban

el ave nocturna

y el incesante crepitar de horas,

 

sus ojos caen

al ver que ya sólo una sombra

espera en la luz de la mañana,

y una voz doliente

en el reloj suspendida.

 

Beatriz Osornio Morales, IMAGEN tomada de la red.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Grito Con Lluvia




Ver llover es aferrarse a la memoria,  una ciudad
se siente abandonada en la noche del grito, mientras
las presencias vacías  piden “justicia” desde su ausencia.

Por aquí  sólo pasan golondrinas mojadas,
escapan  de la lluvia antes de que sea torrencial;
Eso me hace pensar en mi lugar vacío por tanto
tiempo, allá en la plaza de mi ciudad callada,
a unos años de haber caído granadas
de no se sabe dónde.

Creí que aunque yo no estuviera presente
al final del verano, llegaría el otoño
a dorar el paisaje con su manía de luz y viento
en los campos de mirasoles, en los edificios,
pero me alcanzó la lluvia como a las golondrinas,
y tuve que ceñirme los ojos a esta pared oculta
por donde veo la ciudad cubierta de bruma,
sepia y gris, mientras recuerdo que jugábamos
un grupo de niños y yo,  a convertirnos en ángeles
saltando en los charcos del pavimento.

El tiempo no es la justicia…
La justicia toma significado en el grito de los tumultos,
hoy no asistieron a la hora patria, porque
Quieren venganza (justicia) para sus muertos, ya no piden
pensar en mejores oportunidades para los vivos.
¿Qué es la justicia después de todo, después del verano?

Ver llover es la perfecta explicación de las cosas
traídas a cuento por el recuerdo, o por la borrasca
disuelta en un silencio que se bebe sorbo a sorbo.

Este año,  llegó la hora del grito con lluvia, después…
por aquí sólo pasan golondrinas mojadas.


Beatriz Osornio Morales


lunes, 9 de septiembre de 2013

UN HECHO


Un hecho



Ya no tengo el hecho presente a todas horas.
Pasó el  tiempo  y  en tumulto
la memoria retrocedió hacia un futuro sin olvido.
Pienso en lo que fue, no en lo que fuimos.

tomados de la mano

Cuando tomaba su mano
y un como fuego ardía dentro de mí,
diluyendo los hierros y las reservas
también aprendía la vida.

Pero todo eso; el tiempo,
la multitud invisible
el futuro, sus manos de fuego,
las reservas y el día, 
sobre todo el día, quedó sin rostro,
en el lejano presente de las horas.




Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.