
Quería atrapar el
mundo
de un golpe
atraparlo
con todas las fuerzas
de mi debilidad
cual mosquito en la
habitación
cuando duermo
apresarle en mi mano
sin fuerzas
convertido en gusano
negro o crisálida
sentir la agitación de
su vuelo
que intenta existir
y en mi esfuerzo por
despertar
dejarlo ir a tientas
en libertad o abandono
hasta que suplique
no
ya estuvo bueno de la
teoría del todo
quiere volver
a contemplar mi sueño
ser parte
ser lo que es
el mundo dentro de mí
y yo entre sueños
abrirle los brazos
qué importa
si no hay remedio para
esa enfermedad
del ser.
Beatriz Osornio
Morales
18 comentarios:
Es difícil atrapar al mundo así, aunque no imposible.
Un abrazo.
Es difícil pero no imposible...a veces la realidad supera con creces a los sueños.
Besos
Me ha gustado el poema,es realmente bonito.
un abrazo!
Me ha gustado el poema,es realmente bonito.
un abrazo!
Pues habrá que buscarle uno.
Pues habrá que buscarle uno.
Beatriz¡, El mosquito de cerca impresiona¡¡
Besos.
uff¡
:)
Feliz tarde.
Abrirse al sueño, no resistirse, hacerle guerra a la materia. Un abrazo.
Dicen que el que mucho abarca poco aprieta... También dicen que el hombre es una enfermedad... Y que ser sin ser no siempre es ser.
Dicen muchas cosas, si.
Saludos
J.
Yo antes que atrapar mi mundo pediría saber donde encontrarlo, porque la verdad que esta un poco perdido.Un abrazo compañera.
Abrazar tu propio mundo interior cuando sientes que este se te escapa.
Resistir el vaivén de las mareas, de los vientos que lo azotan y amenazan con destruirlo, cambiarlo, contagiarlo con el “establecido”.
Agárralo con fuerza, que no se escape. Es solo tuyo.
Mejor aceptar la enfermedad del ser y dejar al mundo correr. Interesantes reflexiones las que discurren por el poema.
Besos.
Son siempre tan intensas y tan inciertas las revelaciones entre el sueño y la vigilia. Mejor ponerlas en un poema :)
Besos, feliz fin de semana!
SI, LA EXISTENCIA ES INCURABLE!!
UN ABRAZO
Qué divagaciones tan profundas, Beatriz. Un placer leerte.
Un abrazo muy fuerte :)
Dejar de ser, supongo. Besos.
guauu, qué bueno leerte, todos me gustaron, especialmente Sin memoria no hay olvido. Gracias por la mañana tan bonita que me has regalado con tu lectura. Salud
Ser ya es en sí una enfermedad que siempre acaba justo en el dejar de ser, pero qué dicha cuando somos, y somos conscientes de ello y de nuestra propia mortalidad.
Bello y profundo poema.
Besos
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