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martes, 8 de mayo de 2012

VIRTUALIDAD


 El ojo de: Salvador Dalí



La ciega era yo y. Era ciega el ave detrás del mundo del amanecer.  Éramos una multitud entre ciegos, hablando a la vez de lo que nos figurábamos era la luz. 

A mitad de una penumbra irreal,  respondía la aturdida nostalgia lejana, yo sentía rígida la cuerda que a dos manos intentaba adivinar, ¿de dónde venían esos pasos que luego eran gotas?  Despiertos avatares que esa ciega que era, no podía ver, los otros sentían un desgarre de canto,  sin embargo, de la piel como de una bombilla encendida, volaron palomillas, palabras y palabras hasta el otro extremo del mundo.


Beatriz Osornio Morales


Dedicado a todos los que en la red hemos encontrado nuevas formas de encuentro y comunicación.

13 comentarios:

Rafael dijo...

"...A mitad de una penumbra irreal, respondía la aturdida nostalgia lejana..."
¡Es hermoso el mundo virtual si le utilizamos bien y en él podemos usar nuestra libertad, sin miedos ni cadenas!.
Un saludo,
Rafael

Juan Antonio dijo...

Me alegra mucho el encuentro, Beatriz. Tu texto tiene una fuerza increíble. Genial.

Besos!

Jesús Alcalde dijo...

"¿de dónde venían esos pasos que luego eran gotas?"

por favor, dime que sabes la respuesta o dime que no importa...

joaquin dijo...

he leído tus últimas entradas y, desde luego, tus versos dejan entornada una puerta que da paso a ámbitos muy fecundos

Un abrazo

Pedro Luis López Pérez dijo...

Eso es la Virtualidad. Palomillas que son palabras hasta el otro extremo del Mundo.
Precioso Escrito, Beatriz.
Un abrazo.

Maritza dijo...

Tus palabras hoy me dejan pensando y sintiendo, que no es poco...

Y te abrazo desde mis mínimas expresiones.

ABRAZOS Y BESOS.

Manuel dijo...

Los prejuicios impuestos por la sociedad que lo hacemos como nuestros de manera inconsciente, se convierten en verdades, en dogmas que nos impiden ver...la luz del sol en el día me impide ver...Sólo cuando llega la noche puedo ver las estrellas...

Sombragris dijo...

Esas gotas , esos pasos, esa penumbra que lo es mientras queremos que lo sea...La virtualidad puede llevar a engaño a veces...ver belleza donde hay fealdad o luz donde hay negrura...Soy de los que piensan aun asi en positivo y que mucho de lo que vemos en los "otros" son proyecciones propias...creo en eso y mucho mas...y creo , Beatriz, que emanas la luz que yo creo ver...Eso creo...y estoy dispuesto a defenderlo...besos, amiga mia.

BEATRIZ dijo...

Rafael,

Tienes mucha razón, el mundo virtual es un mundo hermoso sabiendo andar en él.

Juan Antonio,

Gracias por la fuerza que trae tu comentario al post.

Jesús,

No sé todas las respuestas aunque quisiera, porque sí importa como importa cada persona. De tus palabras me llegan esos pasos que hoy son gotas.

Joaquín,

Aqui esta la puerta siempre abierta. Bienvenido!

Pedro,

Palomillas atraídas por una luz en el otro lado del mundo...eso son las palabras virtuales.


Manuel,

es que sólo en la noche se pueden ver las estrellas, al menos desde la tierra...por eso este rescoldo donde la ceguera física es la noche de cielo estrellado.

Sombra gris,

Es posible lo que dices, pero creo que la proyección ha de ser mutua, si no hay hablante, no hay espejo, y sin este no hay proyección...¿no? oh, ya me hice bolas.

Gracias a todos por sus amables comentarios.

Cristina dijo...

En este mundo de ciegos, las letras nos acercan para encontrar personas espléndidas que nos acompañan...
y en la virtualidad podemos seguir tus pasos mi querida Beatriz!
Maravilloso leerte, te dejo un fuerte abrazo.
PD: perdona la tardanza en pasar a comentar, ciertos problemas me ausentaron de internet.

Mario Salazar dijo...

Imagino que se trata del descubrimiento poético, el poder expresar sentimientos y al mundo mismo entre palabras. Simpática confesión y a la vez el encanto personal de poder expresarnos, y compartir. Un abrazo.

José Del Moral De la Vega dijo...

¡Ay, Beatriz! Nos creemos que vemos lo que tenemos delante, pero somos unos auténticos ciegos para conocer la verdadera realidad que nos rodea.

Luis de Burg dijo...

siempre me he considerado ciego, no sólo de los ojos, también ciego del alma, porque no encuentro un amor que calme estas ansias, y todos me dicen que siempre está allí en mis narices y que por ciego que estoy no me doy cuenta de nada, que se aburre y me deja sólo, y les digo, pero si siempre he estado sólo, y ellos me vuelven a repetir que es más ciego aquel que no quiere ver, quizás tenga una venda en los ojos y no me doy cuenta de nada o quizás todos son invisibles para mi punto de vista, cosas que no comprenderé hasta que deje de estar ciego y vea con mi propia alma....

pd: gracias por la visita