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miércoles, 8 de abril de 2015

MAR SEDIENTO




I

La masa de mi cuerpo es vulnerable

al tacto, las palabras, el viento,

las vialidades que se  construyen

ante los ojos cuando pienso,

tiembla mi mano

en anticipación del verbo,

un vaso siempre lleno,

eso es la luz,

toma el verbo que quieras,

sorbe lo,  ya está

sus ondas sonoras también tiemblan,

se crispan ante la espera

del beso a la medida

de su sed.



Beatriz Osornio Morales. Imagen de la red.


12 comentarios:

Rafael dijo...

A veces perseguimos imposibles, pero...
Un abrazo.

Alondra dijo...

Después de leerte pienso si los deseos son como ese ascensor que se detiene entre dos pisos...
Saludos afectuosos

Rendan Laveriz dijo...

Cuánto temblor, un ansia muy bien descrita, un abrazo compañera.

Fina Tizón dijo...

...y las incertidumbres, mejor en la copa vacía, esa de la que nunca bebemos...pero...¿ es posible...?
Un abrazo, Beatríz
Fina

Ánima dijo...

Me resulta una auténtica belleza, Beatriz...así, sin más...

Un placer leerte.

tecla dijo...

Espiritual y exquisito, Beatriz. Me faltan las palabras para definirlo.
Tan solo sentir.

Ceciely dijo...

Siempre la espera, nos hace temblar. Vida y muerte, luz y sombra. Me gusta tu poesía Beatriz.
Un abrazo en la distancia.

taty dijo...

Siempre es una delicia la idea del temblor que encuentra eco fuera de sí mismo.

Besísimos!

Soy Mujer dijo...

que bello que escribes Dios Mio

Julie Sopetrán dijo...

Me encanta este poema, Beatriz. Mi cariño.

herti musthofa dijo...

Macam Macam Penyakit Paru Paru
Si usted quiere tener éxito, saber lo que está haciendo, Ama lo que haces, y mantener su fe en lo que está haciendo

Alfred dijo...

Una sed nunca saciada, pues aspira a sorber más versos.
Un saludo.